Wednesday, November 21, 2012

CRUSOE: LA FALCIA DEL MERCADO UNIPERSONAL

Dos veces diferentes tuve la oportunidad de llevar un curso de introducción a la economía y en ambas, cuando el profesor al frente del grupo se dispuso a explicar el funcionamiento de las leyes de oferta y demanda, comenzó suponiendo un sencillo mercado de una sola persona. La referencia por excelencia socorrida para ejemplificar el mercado de una persona es Robinson Crusoe. Éste, el personaje principal de la novela de Daniel Defoe, en una parte de la novela, viaja al África en un navío que naufraga dejándolo el único sobreviviente en una isla desierta. La analogía se hace en este momento de la historia donde Crusoe se encuentra solitario y debe sobrevivir. Sin embargo, desde el punto de vista del materialismo histórico de Marx, esta analogía no es posible ya que omite aspectos históricos que son necesarios para tener un entendimiento integral de qué es un mercado. ¿Puede el Robinson de Defoe ser analizado como un mercado unipersonal? Este ensayo argumenta cómo, desde la visión crítica a la escuela clásica del pensamiento económico, éste yerra al ejemplificar un mercado de una persona con Robinson Crusoe. La importancia de argumentar esto reside en que los cimientos teóricos de la economía no deben de verse desde un análisis ahistórico, ya que la economía es una ciencia social y no puede desentenderse del desarrollo humano que hubo y habrá a través del tiempo. Cabe aclarar que este ensayo únicamente tocará un aspecto teórico que no contempla modelos económicos. El origen de este debate son los economistas clásicos, Adam Smith y David Ricardo, quienes teorizaron la ciencia económica a partir de la suposición de un individuo aislado de la sociedad. A partir de eso explicaron principios básicos de la economía como la oferta y la demanda. Marx criticó esta postura diciendo que la economía no puede entenderse de una manera tan simplista, sino que debe de analizarse el proceso histórico que lleva a los seres humanos a establecer unas u otras relaciones sociales de producción. 1 Para Marx el hombre del siglo XVII es producto de “la disolución de fuerzas 2 feudales” y el desarrollo de las fuerzas productivas desde el siglo XVI, o sea, es un producto de la historia y no el punto de partida de la misma, como, al aislarlo de la 3 sociedad, lo caracterizaron Smith y Ricardo. Marx estableció que el hombre es un Zoon politikoon tal como lo describió Aristóteles, y que no es “solamente un animal sociable, sino también un animal que no puede aislarse sino dentro de la sociedad”. 4 Por lo tanto, critica que suponer a un individuo asilado de la sociedad, que ya posee 5 una fuerza y una dinámica social, es “algo tan insensato como el desarrollo del lenguaje durante la ausencia de los individuos que viven y hablan juntos”. Mi 6 hipótesis es que desde el punto de vista teórico de Marx, Robinson Crusoe no puede representar un mercado. El economista neoclásico Gregory Mankiw define un mercado como un grupo de compradores y vendedores de un determinado bien o servicio. Marx dice que los 7 bienes y servicios son únicamente intercambiables cuando sus valores se miden en las mismas unidades. La medición que utiliza la teoría neoclásica es el dinero; y como para Marx el dinero es una relación social y representación del valor socialmente reconocido a una mercancía, sin una sociedad, no hay mercados. Marx también asevera que los mercados son inherentes al sistema de producción capitalista y Crusoe tiene un sistema de producción de autoconsumo. Sus necesidades son limitadas y satisfechas antes de si quiera agotar el tiempo que 8 puede dedicar al trabajo. Al cubrir sus necesidades, y dado que el intercambio sólo se hace cuando hay excedentes, Crusoe no produce excedente ya que el intercambio es innecesario. Entonces, su producción se limita a lo que él consume, siendo así que nunca se forma un mercado. Una de las condiciones que Marx establece para que haya capitalismo es que la producción debe tener el fin de intercambiar los bienes en el mercado, convirtiéndolos en mercancías. La producción de un bien sólo posee valor si ésta se lleva al mercado para ser intercambiada por otra. Ese valor que hay en el mercado Marx lo llamó ‘valor de cambio’. Cuando ese bien se produce para el autoconsumo, 9 solamente posee “valor de uso”. En el mercado se intercambian valores de uso con la misma unidad (dinero), aunque las mercancías sean diferentes ya que estas las vemos como la materialización del trabajo humano indiferenciado. Para Crusoe 10 solamente hay valor de uso y no valor de cambio de las mercancías, siendo así que no puede haber intercambio ni mercado. Otra condición es que haya una orientación consumista, individualizadora y maximizadora de beneficios por parte de los 11 individuos de la sociedad. Bajo la afirmación de que lo único que puede crear valor es el trabajo humano, la acumulación de dinero es la acumulación del valor y por 12 ende, del trabajo humano propio y de otros. Así, sin otros de quienes apropiarse trabajo en la isla desierta de Crusoe, el sistema de valor capitalista desaparece y con ello la búsqueda de la eficiencia, la maximización y la acumulación. De esta 13 manera queda establecido que al no existir el sistema capitalista, no puede haber un mercado. Es por tanto que al negar la historicidad del capitalismo, y por ende del mercado, es común incurrir en las falacias de que el capital y el intercambio de bienes son características universales para todos los modos de producción. Es 14 inaudito omitir que para llegar a este modo de producción capitalista se requirió un cambio social, que como cualquier otro, se dio a partir de un conflicto entre las fuerzas y las relaciones de producción existentes. Por último es necesario defender que el ser humano no puede existir en solitario y es imposible verlo como un individuo que se puede aislar de la sociedad. Los sociólogos Peter Berger y Thomas Luckmann creen que el ser humano está determinado por su relación con el ambiente, sea este un ambiente social o un 16 ambiente natural y físico. Aseveran también que es imposible concebir que un ser 17 humano aislado pueda desarrollar un ambiente humano, y dado que la producción y el intercambio son actividades exclusivamente humanas, un mercado no puede darse en condiciones de aislamiento como las de Crusoe. Contra esta visión histórica del capitalismo, Claude Lévi-Strauss dice que la historia no está “atada a ningún hombre u objeto en particular” 18 y que el conocimiento histórico no puede ponerse como el conocimiento supremo. Dice que la historia se encuentra lejos de ser el último paso en la búsqueda de la comprensión. Strauss propone el “pensamiento salvaje” que define como pensamiento analógico, que aísla los conceptos, y ayuda a crear estructuras mentales que facilitan el entendimiento del mundo. Esto quiere decir: un pensamiento que no tome en cuenta el tiempo. 19 Friedrich von Hayek tiene un argumento a favor de una visión individualista y que complementa a Strauss: el número de variables que determinan el resultado de un cambio dado en cualquier fenómeno social particular serán siempre demasiadas 20 para que se puedan contar y manipular.Por otro lado está el individualismo metodológico que reduce la lógica de un sistema colectivo a los individuos que le componen, negando el comportamiento social de los mismos y asumiendo su racionalidad. Con esta visión de la escuela de Viena, los economistas neoclásicos utilizan como base teórica de la economía a un individuo inteligente y racional que puede adaptarse espontáneamente a las condiciones de cualquier mercado, pero que solamente limita su toma de decisiones en relación a costos, beneficios y 21 utilidad. Por su parte, Carl Menger argumenta que la colectividad por sí sola no es un enorme individuo que tenga necesidades o habilidades, y por ello no puede compararse a la economía social con una economía individual, sino que la economía 22 social es el cúmulo de las economías individuales. Ludwig von Mises formalizó estas ideas proponiendo una teoría que reconstruye a la ciencia económica sobre bases estrictamente individualistas y racionales basado en la idea de que la sociedad opera a través de las acciones de los individuos que tienden a velar por sus intereses; que no podemos suponer irracionales ya que se justifican mediante esfuerzo al momento de realizarlos. Esto permite a la construcción de la ciencia económica prescindir de una experiencia a priori. Así la ciencia económica no proviene de la experiencia, sino que la precede. 23 Lo anterior es insuficiente para descalificar a Marx porque aún al analizar un problema donde no se desee contemplar el desarrollo temporal, debe de fijarse en un tiempo histórico determinado. Aunado a esto, los supuestos de racionalidad en las elecciones son frágiles y altamente debatibles, así como los supuestos de individualismo total y espontáneo. En síntesis, Crusoe produce para el autoconsumo, lo cual a) solo le da valor de uso a sus mercancías y b) no le obliga a producir excedente. Al no tener valor de cambio estas no pueden ser intercambiadas y al no tener excedente de la producción no hay nada que cambiar, además de que no tener con quien cambiarlas por el propio aislamiento. Este intercambio solamente pertenece al sistema de producción capitalista y Crusoe, al producir para el autoconsumo no pertenece al capitalismo, por lo que no puede ser un mercado. El aspecto histórico se da en que para llegar a este intercambio hubo formas de producción anteriores mucho más simples en la historia del hombre, y habrá posteriores mucho más complejas. Si a todo esto se suma que un individuo no puede desarrollar actividades humanas sin una sociedad que lo acompañe, tenemos una estructura teórica del porqué la analogía del Robinson como un mercado es una falacia.

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